El fino y delicado ciboulette

(Español: cebollino, cebollino chino; Portugués: cebolinha; Inglés: chive; Francés: civette, ciboulette; Italiano: erba cipollina, aglio ungherese)

Confieso que el ciboulette o cebollino no era una de mis primeras opciones para aportar aromas y sabores a mis experimentos culinarios. Sin embargo, gracias a que a Luisa se le ocurrió la genial idea de que les habláramos sobre él, lo compré y me he vuelto como loca utilizándolo en casi todo ¡Ja ja ja ja!

Y es que el añadir ciboulette a una comida, me hace imaginar que soy una hechicera que está agregando polvo de estrellas a una poción mágica muy especial. Es como darle ese toque final que faltaba!!

Al ciboulette lo identificamos fácilmente, tanto en el mercado como en las macetas de nuestras casas o jardinerías, porque tiene hojas muy delgadas, alargadas, tubulares y de color verde intenso ¡Preciosas no!

Esta hierba aromática con ligero sabor herbal a cebolla, es pariente de otras plantas comestibles del género Allium que son muy conocidas por todos nosotros. Ejemplos de ellas son el ajo porro (puerro), las cebollas, el echalote (chalota) y el ajo, entre otras. Su nombre científico es Allium schoenoprasum y forma parte de la gran familia Amaryllidaceae, la cual está compuesta a su vez por casi 73 géneros y aproximadamente 1600 especies de plantas que se distribuyen por todo el mundo.

Comúnmente esta hierba también es conocida como cebollino, cebolla de hoja, “cebolla china”,  xonacatl (en el sur de México), cebolleta, cebollín o cebollino de ajo. Su origen al parecer es desconocido. Se piensa que quizás provenga de Asia central o incluso de tierras altas que hoy en día forman parte de Canadá y Siberia. En todo caso, llama la atención que esta planta crece prácticamente en toda Europa, así como en zonas en donde hay fuertes heladas, por lo que es capaz de resistir la congelación.

El ciboulette es una de esas hierbas aromáticas que son perfectas para añadir fragancias frescas y agradables a platillos ya preparados y para darles finalmente un toque de decoración precioso y elegante. Dado que su fina fragancia y sabor suelen perderse con facilidad, no se emplea en las diferentes cocciones, como: hervir, freír u hornear. Es por ello, que las hojas de ciboulette se usan frescas y finamente cortadas, frecuentemente rociadas sobre sopas, guisos de verduras y en salsas, especialmente aquellas elaboradas con huevo o yogur.

Aunque no es muy frecuente, si se consigue ciboluette seco, combinado con otras hierbas como el perifolio, el estragón y el perejil, dentro de la mezcla conocida como finas hierbas de la cocina francesa. Las cuales pasaron por un proceso especial que permite que se conserve algo de sus esencias. Estas se utilizan mucho en platos delicadamente condimentados, tanto fríos como calientes. Ejemplos de ellos son los granos, las ensaladas, los huevos revueltos, omelette o tortillas, pescados y aves de corral. Además, suelen agregarse a una gran variedad de quesos cremosos o mantequillas, junto a otras hierbas frescas.

Aunque no lo crean, las delgaditas hojas del ciboluette poseen muchas propiedades beneficiosas para nuestra salud. Contienen una alta cantidad de vitaminas (A, B, C y K), su alto porcentaje de fibra ayuda a la digestión, posee grasas poliinsaturadas y algunos minerales como: hierro, potasio, zinc, selenio, magnesio, fósforo y calcio. Aun cuando es menos efectiva que el ajo y la cebolla, la proporción de alicina que contiene puede conllevar a que el ciboulette sea un potente agente antibacteriano, desinfectante y fungicida. Adicionalmente, ayuda en los problemas de hipertensión, insuficiencia cardíaca, depresión y fatiga, para eliminar parásitos intestinales, resfriados, y por si fuera poco se usa como depurativo y diurético, entre muchas otra cosas.

Como ya les hemos comentado es preferible emplear las hojas frescas del ciboulette y cortarlas en el momento de su uso, incluso aquellas personas que la tengan cultivada notarán que pueden cortar el ápice de la planta cuantas veces quieran y esta seguirá creciendo. Si la compran en el mercado, deben conservarlas en sus bolsitas en la nevera y en otros casos, hay personas que las congelan por tiempos más prolongados. En mi casa, realmente no dura mucho, porque como les comenté se las agrego a todo lo que me provoque, como la crema de auyama, el arroz especiado, las ensaladas de rúgula y ajonjolí tostado, las jugosas carnes de res o un guiso de pollo…

No nos queda más que invitarlos a que salgan corriendo para que compren un bello manojo de ciboulette y así puedan agregarle ese toque delicado, elegante, aromático y precioso a sus comidas!

NOTA: un agradecimiento especial a Melody Ménard Marien, estudiante de la escuela de fotografía del CFP Lachine, quién colaboró con la postproducción de estas fotos en calidad de pasante.

Referencias
– Allium schoenoprasum, disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Allium_schoenoprasum
– Chive (Allium schoenoprasum), disponible en: http://gernot-katzers-spice-pages.com/engl/Alli_sch.html
– Ciboulette, disponible en: http://www.huertodeurbano.com/hierbasaromaticas/especias/ciboulette/ 
– Propiedades del ciboulette, disponible en: http://www.vegetomania.com/vida-sana/propiedades-del-ciboulette
– Green, A. Cocine con hierbas aromáticas y especias. Editorial Bonvivant, Ediciones Robinbook, Barcelona, 2011. 318pp. (Traducción de Eva Nieto Silva).